Saturday, May 22, 2010

PERIODISMO DIGITAL: LA PRENSA DEL SIGLO XXI

Por Raúl Durán Rebolledo

La irrupción de nuevas tecnologías en los medios de comunicación y el nacimiento de otros sistemas de comunicación han llevado al periodismo a actualizar su forma de informar, y por sobre todo transformar los medios ya existentes con la ayuda de la tecnología hoy presente.

La prensa escrita ha sido uno de los medios que más ha tenido modificaciones. En general la llegada de nuevas tecnologías ayudo al periodismo ha tener una mayor cobertura y rapidez en la información. La televisión se hizo más inmediata, llegaron señales extranjeras que podemos disfrutar desde nuestra casa gracias a la televisión satelital. La radio por otro lado tuvo mayor acceso a la información global, dejando de lado lo local como era su característica.

Con la llegada de internet, los diarios han puesto en la red sus versiones impresas. En muchos casos son ediciones electrónicas idénticas a las impresas, otros medios ya han iniciado la publicación de periodismo digital, que es justamente hacia donde debieran apuntar los medios escritos.

Ramón Salaverría, del Laboratorio de Comunicación Multimedia de la Universidad de Navarra, es uno de los profesionales que le han puesto atención al nacimiento de este nuevo periodismo. Señala que “El advenimiento de Internet ha propiciado en el decenio de 1990 una revolución tecnológica que está modificando por completo los procesos de acceso, elaboración y difusión de la información. El éxito mundial de la Red supone en este sentido el principal factor de cambio para el futuro de las profesiones de la comunicación, y en particular del periodismo, pues atañe a su materia prima: la información.( Salaverria Ramón, 2000, Huesca, España)

El periodismo digital se caracteriza por la forma en la que se distribuye la información. Se deja de lado la forma de organización lineal, en la cual el lector avanza por las páginas del diario. En la era digital, el diario se construye a través del hipertexto. Con esto, el lector tiene la posibilidad de saltar de una información a otra, pudiendo seguir una noticia a través de distintos ámbitos y fechas o saltar a otra información que le llame la atención mientras lee. La libertad de elegir qué y cómo leer son esenciales en estos medios.

Por otro lado, el diario digital se sirve de lo multimedial. Existen medios en los que se agregan videos sobre las informaciones, gráficos, sonido, de los cuales destacan las cuñas que se insertan y que el lector puede escuchar, etc. En estos términos el diario digital es un medio mas completo que los otros. Si bien en un comienzo solo usaba como sentido de lectura la vista, hoy en día se ha convertido en un medio multimedial. Se puede ver, escuchar e interactuar.

Al abrirse el diario a su versión digital, también se abre también a otros públicos. Ya no es necesario comprar la edición impresa, se puede navegar gratuitamente desde cualquier computador conectado a internet. Además se agrega el lector extranjero, que puede leer la información desde cualquier parte del mundo. El periodismo digital exige que se ponga atención en esta apertura de públicos.

La retroalimentación también ha cambiado. En el periódico impreso la retroalimentación venía por la sección de “Cartas al Director”, en las cuales estaba la mano de un editor que determinaba cuales saldrían en la impresión. En el diario digital está la posibilidad de “postear” estos medios. Así se convierte en una suerte de tribuna pública donde todas las opiniones se publican.

El futuro de la prensa, del periodismo escrito esta en la prensa digital. La sociedad de consumo mas los aportes de las nuevas tecnologías llevan a la prensa a mutar a este nuevo estadio. El periodista y ex responsable de la edición digital de El Mundo, Gumersindo Lafuente concuerda con esta apreciación, augurando que está próximo el fin del periodismo tradicional, si éste no evoluciona y logra adaptarse a los cambios que se están produciendo con la irrupción de los periódicos gratuitos y, sobre todo, del nuevo periodismo en internet. “La red ofrece a todos los ciudadanos un escenario donde poder participar". No obstante, de que los grandes sitios de internet, que han salido de medios tradicionales, están siendo devorados por los medios que los crearon, que no soportan su éxito. Por ello, los utilizarán para sostener y aminorar su crisis, y no para lo que deberían, que es acercarse a los ciudadanos". (Lafuente Gumersindo, 2006, Valencia, España).

El periodista debe ser por definición un profesional que este al día en el mundo de hoy, y por sobre todo en lo que respecta a las nuevas tecnologías y como usarlas para comunicar e informar. La prensa escrita debe mutar, y lo está haciendo, hacia el periodismo digital.

Fuentes:

http://www.reuna.cl/central_apunte/docs/perdig.pdf

http://www.periodistas.cl/

El libro: ¿Piratas versus Mercenarios?

Hoy acceder a libros en Chile es bastante fácil si se consideran las bibliotecas, pero al querer armarse de textos propios el escenario es muy distinto por el alto valor de estos, a menos que se considere la opción de los indeseables “piratas”

Por Raúl Durán

El éxito de ventas de Dan Brown “El Código Da Vinci” cuesta en librerías cerca de $16.000 pesos, en cambio el mismo texto en versión “pirata” de la calle cuesta alrededor de $4.000 pesos. ¿Por qué es tan caro comprar un libro en el País?

Hoy en Chile las entidades que se preocupan de fomentar la lectura son el Ministerio de Educación, el de Cultura y la Cámara Chilena del Libro. Dentro de las actividades que se han fijado para este año se encuentra las diversas ferias de libros organizadas por la Cámara y proyectos de ambos ministerios que se enfocan en llevar bibliotecas móviles a distintos sectores de la comunidad, en especial los que no tienen acceso a comprar un libro en librerías.

Este punto es el más discusión a generado a nivel de intelectuales y profesores, pues critican que el incentivo a la lectura debería fijarse en una baja al impuesto del libro para hacerlo más accesible que a proyectos en donde se “presten” libros a la comunidad. Uno de los eventos más recurrentes son las ferias de libros, que para este año se estipulan cinco, las cuales se dividen en la característica de los lectores, como las ferias infantiles, juveniles o comunales.

Ante estas acusaciones, la ministra Urrutia se ha defendido esgrimiendo que para los que no tienen recursos existen las bibliotecas públicas, como es el caso de la Biblioteca de Santiago, inaugurada este año y que se considera una de las más grandes y modernas de Sudamérica.

El impuesto que paga en nuestro país los libros son iguales a los que cualquier producto, es decir el 19 %. Los proyectos para fomentar la lectura por parte del Estado se reducen a programas como “Chile Quiere Leer” o los “Bibliobus” en los cuales se llevan ejemplares a la población para que lean algunos títulos. El gran proyecto en este sentido fue la construcción de la Biblioteca de Santiago, aunque, como es visible, el gobierno se empeña en el préstamo de libros, pero sobre una rebaja del arancel de impuestos no han dado señas concretas.

Estas medidas dan como resultado el tan bullado comercio ilegal o “pirata”, donde ejemplares que en librerías cuestan cerca de $15.000 pesos, se pueden encontrar en la calle a $4.000 pesos. En este ámbito también se encuentra la Música, que ven perdidas considerables en sus derechos de autor al ver que las producciones musicales se venden en la calle a precios irrisorios.

El tema del proyecto del estado en cuanto al incentivo a la lectura pasa más por caridad de que por seriedad, ya que una campaña que reparte libros en varias bibliotecas públicas del país, sólo tiende a seguir el mismo derrotero inoperante de la discusión del impuesto. Es como si la autoridad repartiera caridad. Una caridad, evidentemente, estandarizada. Un poco de García Márquez, otro poco de Isabel Allende, algo más de Dan Brown, y unos toques de algunos clásicos. Y el fondo del asunto, como el sedimento de una laguna, permanece intacto

Para muchos, este concepto de “lectura prestada” solo apoya a las grandes editoriales a ganar dinero, y en este sentido las ferias de libros serían más un acto de publicidad de estas empresas que un deseo de llevar el libro a todos los chilenos.

Para la Cámara Chilena del Libro, el comprar libros originales es asegurar al lector un producto de calidad. Según este organismo, se han detectado libros piratas a los que les faltan hojas o simplemente son ilegibles por la baja calidad de la tinta y su impresión.

En definitiva tener acceso a la lectura en Chile es fácil si se prefiere leer textos en bibliotecas o lugares habilitados para el préstamo de libros, sin embargo, si lo que desea el lector es comprar un ejemplar es bastante caro, si se opta por lo el “original”.

El Periodista en la Sociedad de Moderna o la Creación del Nuevo Periodista

Por Raúl Durán

La sociedad de consumo que ayudaron a instalar las nueva tecnologías y por consiguiente la remodelación y nacimiento de los medios de comunicación han abierto la necesidad de crear un nuevo periodista, uno que este al tanto de esta nueva realidad y que sepa construir un discurso original para llegar al consumidor.

El proceso de globalización presente en gran parte del mundo, trae consigo la irrupción de nuevas tecnologías, éste acontecimiento desencadena el cambio en la manera de comunicar de los medios masivos, cambio que no solo se entiende como incorporación de tecnologías, sino como cambio en los contenidos a transmitir.

El acceso a nuevas culturas, productos electrónicos, música anglosajona, modas extranjeras, producen un fuerte desarraigo identitário y trasforman a la sociedad o el ciudadano en “consumista”, sufre una suerte de hedonismo y egocentrismo, donde lo primordial es el individuo y no la sociedad o el bien común, como en años anteriores, sin mencionar la poca capacidad de comprensión de los textos escritos, ya que ahora es todo audiovisual y no hay tiempo en esta nueva cultura “digitalizada” para la lectura.

Tenemos pues dos ámbitos de cambio cultural en lo inmediato. Por una llegada de nuevas tecnologías que han transformado nuestro modo de vivir y paradigmas de ver la vida. Estas nuevas tecnologías han traído consigo la mutación de los medios a otro nivel, donde lo multimedia, el show de lo visto y la inmediatez pasan a ser central en los medios de comunicación ya existentes y los nuevos que están naciendo (tal como la Blogsfera). Por otro lado la globalización y la llegada de la Sociedad de Consumo han cambiado al ciudadano por el concepto de consumidor, donde el centro de la ciudad se desplaza desde las plazas públicas de discusión a los mall, y donde todo es vendido o consumido.

La irrupción de las Nuevas Tecnologías de la Información, y especialmente de Internet y de la World Wide Web, repercute de manera decisiva en el entorno de los medios de comunicación. Los medios tradicionales se subieron pronto al carro de las nuevas tecnologías, en principio para hacer un mero volcado o reproducción literal de sus versiones. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que las peculiares características de la Red exigían una renovación de los contenidos y de su forma de presentación.

Se fundamenta que estos cambios son propios de la modernidad, pero es justo decir que esta era ya sobre paso ese concepto, instalándose la postmodernidad. Esto basados en el hecho que la era en que vivimos exacerbó los tintes de la modernidad, a base de la irrupción de las nuevas tecnologías, acrecentándose el fenómeno de la Globalización, concepto acuñado por Marshall Mc Luhan provisoriamente, adelantándose o dando un salto hacia el futuro de lo que sería la humanidad en este siglo XXI.

Frente a esta nueva realidad es importante revalorar o redefinir el rol, misión y lenguaje del periodismo, y por sobre todo, del periodista en esta nueva era cultural. Se trata de como debe manejarse el profesional de la información en este nuevo escenario y de cómo debe construir su discurso.

El nuevo periodista debe estar al tanto de la realidad que se vive, estar inserto en los temas que llevan a la sociedad a detenerse en ciertos puntos. Para llevar acabo este rol, el periodista debe buscar un lenguaje que sea capaz de llegar a la comunidad. Tiene que tener la capacidad de crear un mensaje que sea leído por la masa, pero con un contenido distinto al que se entrega diariamente. Este mensaje tiene que tener las características que le permitan llegar a una ciudad habituada a mensajes livianos, sin trascendencia.

Para lograr este punto, el mensaje debe trabajarse desde la perspectiva de lo publicitario. El mensaje en la publicidad busca motivar al consumidor a comprar o usar cierto producto. Apunta a la seducción como arma de atracción de los públicos. Su objetivo es que el público compre el producto que se está publicitando, y para llegar a esto, se destacan las “virtudes” de este para lograr en el inconciente del lector que este sea seducido, que sienta que poseer este producto más que un lujo es una necesidad.

Como lo definió Nietzsche al plantear la necesidad de tener un lenguaje para comunicar, como la poesía y el aforismo, el periodista debe buscar el lenguaje que le permita llegar a su lector. Dentro de esta perspectiva el lenguaje de lo publicitario revisaría las connotaciones necesarias para llegar a buen puerto, esto es, seducir a sus lectores para que lean lo que el periodista quiere exponer.

Este tipo de información o lenguaje, la publicidad, debe ser aprovechada por el periodista en la actual sociedad. En la era del consumo, todo es comprado y vendido, y por lo tanto el profesional de la comunicación debe ser capaz de utilizar los medios por los cuales hoy opera la comunicación para que esta llegue a sus lectores.

A parte de la forma en que se entrega el mensaje, es importante señalar que el periodista debe tener también la capacidad de deconstruir la realidad y los mensajes que el recibe y re-construirla para su lector. Mucho se ha hablado del cambio en el rol del periodista. Antes de la llegada de la sociedad de consumo, se decía que le periodismo debía ser espejo de la realidad, con un sentido de la objetividad cierto y rotundo. Las noticias debían ser lo más apegada a la realidad, y como profesional, el periodista solo era un puente entre el acontecimiento y el lector. Luego de la llegada del nuevo periodismo, la globalización y la instauración de la sociedad de masas, se definió al periodismo como “Constructor de la Realidad”. Esta nueva dimensión permitió dar a la noticia la notoriedad en los puntos que tienen real relevancia por el discurso periodístico.

Este nueva realidad o relato denota la importancia en la construcción de esta realidad utilizando los acentos éticos políticos expuestos por el profesor Juan Pablo Contreras, quien dicta la cátedra de Ética, Política e Información en el programa de Periodismo Vespertino en la Universidad de Santiago de Chile. Tener la capacidad de analizar y como se sugiere en esta monografía, deconstruir los hechos para volverlos a ordenar distintamente igual, permitiría al periodista ver y presentar los hechos de manera distinta.

De esta manera, esta nueva dimensión del rol del periodista, nos permite aventurarnos en la riqueza que es poder deconstruir y reconstruir la realidad para dar un testimonio mas crítico, más creativo y porqué no, mas asertivo.

Con este modo de ver, analizar y expresar nuestra posición frente a un hecho, nos da la posibilidad de verificar los hechos como son, en su estado natural, para después de analizarlas e internalizarlas empezar a jugar con lo que está entregando. O como se dice, se puede empezar a “tirar del mantel” de la realidad para dejar las cosas igualmente distintas.

Por otro lado lo que nos propone Nietzsche en relación al desplazamiento nos da la particularidad de atacar el hecho con otra mirada. Se trata de jugar con la crisis de los paradigmas y por pasar de espectador protagonista, de la enfermedad a la salud. Dependiendo del hecho a de y re construir, podremos cambiar de posición para tener un sentido más global del asunto.

La capacidad de abstraerse del hecho nos da la objetividad que tanto se necesita. Este desplazamiento de nuestro punto de vista personal, afectado por el hecho, nos permite colocarnos fuera de él, para verlo con otra perspectiva, nos da la posibilidad de ver el hecho, o en este caso la noticia, como algo nuevo, y con mayores herramientas para analizarla y deconstruirla.

La posición de niño, o la etapa de éste, según la enseñanza del filósofo alemán, permite desprenderse de todo lo que pueda pesar en nuestra espalda con respecto a la sociedad. Al “jugar como niño” y poder cambiar el orden de las mismas cosas, podemos re-construir el hecho y mostrarlo de manera distinta.

Si bien Nietzsche no nos habla de la objetividad, me parece pertinente referirme a ese tema y la necesidad del periodista de justificarla. Debido a la búsqueda de la credibilidad del periodista, siempre el profesional de la prensa ha debido luchar para que “su verdad” sea entendida como reflejo de la realidad. La opinión pública espera que se cuente la noticia lo más fiel a los hechos, y por costumbre se ha hablado de la necesidad de “objetividad periodística”. Creo esta no existe, solo existe la capacidad de confrontar las fuentes y realidades, pero es necesario que el lector de por satisfecha su hambre objetiva, que sienta que no le están contando la verdad a medida del periodista, sino que el tenga la capacidad para determinarla y juzgarla si es necesario. Lo tangible y “real” si es que podemos definir que es realidad y que no, desde el punto de vista de la mediatización, es la contrastación de fuentes. Tener la capacidad de dar la mayor cantidad de “realidades” que envuelven al hecho. Esto es lo más cercano a la tan manoseada “objetividad”.

Estos conceptos propuestos por Nietzsche, si bien no los planteo con ese objetivo, sirven para crear un discurso periodístico serio y que represente aportes. La capacidad y ventajas que nos dan el desplazamiento y la deconstrucción, nos permiten tener más ángulos de la situación, tanto para enfrentarla como para desmontarla y volverla a ordenar según el análisis que el periodista quiera darle.

Cabe destacar que en esta senda de crear discursos periodísticos ya no están solo los profesionales colegiados, si no que gracias a las nuevas tecnologías y el nacimiento de nuevos medios, este rol ya es practicado por quién se atreva a jugar a informar.

Los blog han abierto la posibilidad de que cualquier cibernauta de Internet informe desde su localidad a lo global. Estos nuevos medios se podrían resumir como una Web pero más sencilla, pues los sitios que albergan estos medios entregan todas las herramientas para que hasta el más neófito cíber-navegante pueda hacer su propio blog. Solo hay que ingresar algunos datos, elegir entre varios estilos y hacer uno de los ejercicios mas realizados por los cíber-nautas, copiar y pegar, eso es todo.

La experiencia de sitios como “Oh my News” permitieron dar a conocer este fenómeno, donde cada persona informa sobre un hecho local, con el punto de vista que se tiene como parte de la noticia y lo publica a la blogosfera, a lo global. Lo interesante es que estos medios más que información se han transformado en centro de opinión, donde todos tienen la posibilidad de dar a conocer su idea.

Bien es sabido que los lugares de discusión, como las plazas públicas atenienses, ya no existen en esta época, y que han sido sustituidas por los mall y centros de mercadeo de la ciudad. Sin embargo, la aparición de estos blog se presenta como las nuevas plazas de discusión.

Luego de lo expuesto cabe hacerse la pregunta ¿cuál es la ventaja de un periodista profesional? La respuesta creo darla con esta monografía, que donde expongo las armas que se deben usar y cómo deben hacerse.

Por último, el juego que nos propone el deconstructivismo, el desplazamiento y la creatividad nos permite abrir una nueva forma de hacer periodismo desde la otra orilla. Desde la orilla del juego, de la deconstrucción, del movimiento. En analogía con lo que son los “legos” infantiles, aquellos juegos con los que podemos armar y desarmar lo que queramos, donde la única limitante es nuestra imaginación. En este mundo falto de espacio para la opinión y líderes que dirijan las masas, este es el camino que debe tomar el periodista en la sociedad de consumo, o mejor dicho, el nuevo periodista.